¡Llora, princesa!

Esta canción narra la historia de desamor, o más bien, desilusión de una chica enamorada, que espera en vano la llegada de una carta del chico al que ama.

¿Quién no ha soñado alguna vez con un amor imposible, o se ha ilusionado con alguien que al final no le ha correspondido?.

Es una canción escrita en la adolescencia, una de esas historias que casi seguro, todos hemos vivido alguna vez…

Esther

Palabras de amor

¿Cuántas veces el amor se acompaña de palabras? Esas palabras tan llenas de contenido  que no hacen más que expresar lo que vive en el fondo del corazón, esas palabras que ponen de manifiesto nuestros sentimientos y hacen visible lo que hasta entonces ha permanecido oculto, dando formato a algo tan grande que a veces, hasta cuesta imaginarlo si no se ha sentido primero.

Hablo de ese amor que se entrega entero, que quiere llenarlo todo, y serlo todo para la persona a la que ama, ese amor que se entrega sin reservas, que no necesita de razones ni pone condiciones para darse, ni entiende de límites … ni los conoce.

Si sientes de esa manera tan especial,  si amas de esa forma tan completa, sincera y libre, y quieres expresarlo con palabras, ponemos a tu disposición nuestras frases para ayudarte a decir todo aquello que callas.

No hay nada más hermoso que el amor en todos sus formatos, y al  expresarlo, parece que el amor creciese junto con las palabras pronunciadas o escritas. Es la magia del amor, que, cuanto más se da …  ¡más y más crece!.

Palabras-de-Amor

Dame-tus-silencios

La importancia de decir “Te Quiero”

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En este mundo en que vivimos, donde las prisas se imponen y el ritmo de vida puede llegar a ser frenético, a veces corremos el riesgo de relegar a lugares posteriores las cosas más importantes que tenemos, como los sentimientos y la expresión de los mismos.

Sin embargo, constituyen parte importante de nosotros, de nuestra esencia, nuestro mundo interior, ese que compartimos con tan pocas personas, pero que nos define y nos hace diferentes al resto de la gente.
Me gustaría proponeros un sencillo ejercicio, contestar a estas preguntas: ¿Cuándo fue la última vez que dijiste “Te quiero”?, ¿cuándo fue la última vez que te lo dijeron?.

A veces, basta con pararnos a pensar un poco en ellas para darnos cuenta de que, en algunos casos, cuesta echar la vista atrás y encontrar ese momento, pero… a todos nos gusta sentirnos queridos, todos necesitamos saber que somos importantes para alguien en algún momento de nuestras vidas. Es una necesidad con la que nace el ser humano, la necesidad de afecto y cariño .

Y aún así, no siempre lo expresamos …

Suele ser algo que damos por hecho en una relación de pareja, o en la relación entre padres e hijos. Es algo que se da por supuesto, y a menudo pensamos que ya “se sabe”, y no hace falta decirlo .

Otras veces, es la propia personalidad de algunas personas, de carácter introvertido o reservado, lo que les lleva a no expresar lo que sienten a sus seres queridos, a pesar de sentir con la misma intensidad que los que sí lo expresan .

¡Pero no debemos subestimar el poder que tienen estas dos palabras¡

Decir “Te quiero“ es decir mucho, es dejarle saber a esa persona que nos importa, que puede contar con nosotros cuando lo necesite, hacerle sentir que no está sola, que es alguien especial en nuestra vida.

¡Cuántas y cuántas relaciones se han ido enfriando poco a poco por la falta de afecto, de su demostración¡ El cariño – solemos oír decir – se demuestra, y es cierto. Se demuestra con hechos, sí, pero también con las palabras, porque el hecho de decirlas, ya es en sí mismo una muestra de afecto, de ese afecto tan necesario de sentir pero que nadie va pidiendo, porque es algo que se recibe y se entrega gratuita y libremente.

Nunca sabremos cuántas relaciones, quizás, se podrían haber salvado con un simple “Te quiero“ dicho a tiempo, en el momento en el que aún se sentía, pero a veces cometemos el error de creer que tenemos todo el tiempo del mundo para hacerlo, y pensamos, ingenuamente, que da igual hoy que mañana, decirlo que no decirlo, porque esa persona (y sus sentimientos) estarán siempre ahí para nosotros, sin pararnos a valorar que, tal vez, cuando queramos expresarlo, puede ser ya demasiado tarde.

Aprovechemos el hoy, el momento, porque es lo único seguro que tenemos …