Lugares con encanto: Argelita (Castellón)

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Un pequeño paraíso en plena naturaleza…

Hay lugares que tienen un encanto especial, lugares en los que parece que se detenga el tiempo, donde no existen las prisas y la vida es sencilla. Uno de esos pequeños paraísos perdidos en plena naturaleza es Argelita, pueblo de Castellón situado entre altas montañas, en el valle que forma el  río Villahermosa.

Como todos los pueblos tiene una historia, y la suya se remonta hasta los tiempos de Jaime I, pero no quiero centrarme en los aspectos puramente históricos, sino más bien en lo que ha sido nuestra experiencia durante la estancia en el pueblo, invitados por un buen amigo.

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Un pueblo con una larga historia que se remonta a muchos siglos atrás

Llegamos allí a media mañana y fuimos a desayunar en El Chiringuito,  junto al río, pan con aceite, tomate y unas riquísimas anchoas. Me sorprendió ver que ya había bastantes vecinos que desayunaban juntos mientras compartían conversaciones y risas en tono desenfadado y jovial. No teníamos prisa, y nadie parecía tenerla. La temperatura era muy agradable, y el murmullo del río te invitaba a quedarte un ratito más y disfrutar del excelente paisaje.

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Un lugar donde desayunar oyendo el murmullo del río

Argelita parece sacado de un cuento, rodeado de  altas montañas y frondosos bosques de pinos y encinas, completa su bello paisaje  con su río y su castillo. No le falta de nada.

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La naturaleza en estado puro…

No es un pueblo grande, ni necesita serlo, porque tiene en sí todo lo necesario para ser un lugar bonito y acogedor donde la vida transcurre con sencillez y serenidad, donde el tiempo se mide de forma diferente y se disfruta de las pequeñas cosas.

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Pequeñas calles adornadas con plantas y flores, sencillez y belleza

Me gustaron sus calles pequeñas, pero coquetamente arregladas, adornadas con plantas y flores, con pequeños detalles que denotan la forma de ser de su gente. Puertas entreabiertas, bicicletas en la calle, flores en las ventanas y hasta pequeñas mesitas a la entrada de la casa. Sencillez, limpieza y alegría. Me encanta esa forma de cuidar los detalles que hacen agradable la vida cotidiana.

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Puertas entreabiertas…

Casitas de pueblo pintadas de blanco, temperaturas suaves, impresionantes montañas y verdes paisajes, un río de aguas frescas y pintorescos rincones. Así es Argelita, o así es, al menos, como la vi yo. Un lugar con encanto, un pequeño paraíso al que quiero volver.

Si quieres conocer más detalles sobre este precioso lugar, pincha el siguiente enlace: http://www.argelita.es/

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