El después …

Este poema que compartimos con vosotros habla de un momento muy especial. Todos hemos sentido alguna vez  el deseo y la urgencia con que a veces se expresa, la necesidad de entregar, de compartir con esa persona lo más íntimo de nosotros, esas ganas de que no haya ni un centímetro entre su piel y la nuestra, y que el tiempo se detenga en ese instante.

Sin duda, es un momento mágico, que une y refuerza a la pareja.

Pero hay un momento precioso que cada uno vive a su manera, de formas diferentes, y es ese momento del después. Ese tiempo que transcurre justo después de hacer el amor, en el que desaparece la prisa y todo es calma y relax, ese momento en que, ya libre de la necesidad y la urgencia, cada uno se expresa tal y como es, sin nada más que el sentimiento al desnudo, y donde la complicidad juega un papel primordial.

Es un instante único, un momento de plenitud y satisfacción por todo lo compartido.

Este poema expresa sólo una forma de vivir ese “después”.

¿Te atreverías a describir el tuyo? …

El después …

Te miro y me sonríes, y me pierdo …
Mientras el corazón recobra su cordura,
Te he entregado mi alma en cada beso,
Cada caricia tuya era ternura.
Descansa nuestra piel entrelazada,
Sintiéndome tan tuya y tú tan mío …
Complicidad, placer y amor se abrazan,
Y no distingo tu sabor del mío.
Recorro una vez más tu piel serena,
Tu cuerpo es mi refugio en un segundo,
Tus manos son mi paz, tus ojos besan,
Tus labios, plenitud, y tú … ¡mi mundo!

Esther

Donde-mis-suenos-se-hacen-realidad

Safe Creative #1401029746587

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *